Tras la lectura del último artículo para las practicas de Estructura del sistema audiovisual, alguno tendríamos que hacer, un aluvión de ideas y conceptos atraviesan nuestra mente. El desencadenante de este artículo ha sido la cumbre realizada por unos 2.000 periodistas en la ciudad de Saint Louis, EE.UU, para reformar los medios.
Ya no es un secreto que a través de la comunicación y los medios puede transformarse a una sociedad al completo, esta puede enajenarse de la realidad hasta tal punto, que hechos como los acontecidos en la Segunda Guerra Mundial, con el nazismo, pueden convulsionar al mundo. No obstante, cuando hablamos de “determinar” nuestro destino, nos referimos a una amplia variedad de hechos que pueden darse a partir del control de la información. El desconocimiento de los grandes conflictos, de la realidad de una guerra, de la propia realidad local, en nuestras propias ciudades. Llegados a este punto, la conclusión es que “quien controla los medios nos controla”, por supuesto, esa es la respuesta fácil, pero nada de lo que sucede en nuestra vida está exento de nuestra propia responsabilidad. Tenemos la opción de informarnos desde varios medios, ya que aunque son unos pocos los que controlan, las ideas ideologías también son diferentes.
El artículo se centra en EE.UU dónde existe una importante manipulación mediática por parte de las grandes compañías de comunicación a favor de las actividades Gubernamentales. Así pues, los americanos están desinformados, pero… ¿son inocentes? Tal y como declaró Amy Goodman, cada vez son más los que abandonan las cadenas más vistas y eligen otras alternativas para estar informados. Entonces, tienen elección, las emisoras independientes han estado ahí desde hace mucho tiempo.
Pacifica, fundada tras la guerra de Vietnam, es una de ellas. Así, informarse mejor no tiene porqué ser un impedimento.
Hay un hecho clave, que puede “justificar” el porqué llegamos a estar manipulados, la comodidad. Por ella, sólo vemos unos canales y oímos cierta emisora de radio. Por supuesto, también están a los que les da igual informarse. Cuando solo oímos determinadas emisoras, estamos fidelizándonos a su estilo informativo. Hoy en día son pocas las cadenas que se mantienen imparciales, quizás ninguna, por ello nuestra visión del mundo comienza a mediatizarse (nunca mejor dicho) a través de la mirada de esas cadenas.
Ninguna información es buena si no está contrastada, es nuestra responsabilidad querer tomar los datos de más de una fuente, a ser posible “que se sepa” de fuentes con diferente ideario. Al pensar que toda información está mediatizada, llegaremos a la conclusión de que ninguna cadena es inocente y cándida, sin importar su ideología, pues conciente o inconscientemente, su información nos arrastra hacia ella, normalmente sólo nos damos cuenta de esto, si nuestras ideas son contrarias a las del medio, ahí es cuando salen frases tan elocuentes como “y yo me lo creo”, “quieren manipularnos”, “pero que están diciendo”…
Por supuesto, existen autenticas manipulaciones nacionales, en ciertos estados del mundo, dónde no hay libertad, pero hablar de falta de libertad en países como EE.UU no es lo mismo. Quizás, allí el problema sea el exceso de libertad que asienta en la comodidad de su hogar y sus vidas a sus ciudadanos, sin temor a manipulación, pues viven en una democracia.
Un nuevo medio de comunicación nace ante nuestros ojos, los blogs, que experimentan un boom en la comunidad de internautas se han convertido en un reflejo de la sociedad y permiten conseguir información sobre muchos conflictos como nunca antes. Hechos de la guerra de Irak, se dieron a conocer por estos “ciudadanos periodistas”, como los designa el artículo. La facilidad para expresarse en Internet, juega un papel importante a la hora de difundir información que antes podía estar vetada pero, como toda arma, tiene un doble filo y al igual que un blog puede ofrecernos valiosísima información, podemos llegar a leer grandes mentiras, pues no sabemos en muchos casos quien escribe. La facilidad de expresarse en Internet nos libera de ataduras y nos permite decir cosas que de otra manera no comentaríamos pero esto también pude conllevar la mentira.
Para concluir, no son los medios los que nos dañan, sino quienes trabajan en ellos y quienes los consumimos. La radio, la televisión e Internet son importantes medios de comunicación esenciales en nuestros tiempos.
Decir que no podemos influirles es falso, una mentira que quizás les convenga que creamos y por supuesto, la responsabilidad de que tengan poder para influirnos es nuestra. Otorgar mucha credibilidad sólo a un medio los asienta e institucionaliza.
Así, la manipulación parece estar presente en todos los medios y aunque para algunos esta manipulación sea justificable en algunos casos, nuestra responsabilidad como periodistas nos debe hacer primar los hechos objetivos por encima de los intereses políticos o económicos.
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Dave — 30-05-2005 01:35:57